El baño de mujeres

Salgo de clases y me voy corriendo al baño… esa hilera de casillitas donde cada una de nosotras deja que su cuerpo se relaje y elimine lo que le sobra… o parte de lo que le sobra.

No me siento, no… al inclinarme me fijo en el baño de la izquierda y veo tus zapatillas… ah, no estoy sola… qué lata. Me fijo mejor y saco cuentas: esas zapatillas son muy grandes, hay minas que calzan 40, pero esos pies parecen ser más grandes aún… Entonces caigo: eres un hombre y estás en el baño de las mujeres… ¿estabas tan apurado que corriste y te metiste aquí y ahora estás tratando de no toser para que no te descubran? Hay poca gente a esta hora aquí, seguro saldrás después que yo me vaya…

Pero al saber que estás ahí, a 30 centímetros de mí, algo me pasa… y es que la certeza de estar compartiendo contigo esta intimidad sin haberlo planeado, me cae como una losa en el cerebro.

Estamos ambos con los pantalones abajo y dejando a nuestro cuerpo hacer, cada cual en lo suyo… Podríamos seguir en paralelo sin tocarnos, pero yo paso más allá del límite del tabique que nos separa, avanzo hacia ti y te busco: hago ruido con mi chorrito para que lo escuches (sé que puede ser muy excitante escuchar el ruido de la orina de una mujer) y luego, al olerme a mí misma sé que también me puedes oler -ese olor a océano y sal que tenemos las mujeres- y te lo regalo… No me apuro, suspiro, incluso canturreo, pero tú -empecinado- no dices nada.

Y entonces, otra certeza: no saldrás, entonces tengo que irme. El momento ha pasado y yo debo dejarte. Podría esperar afuera y verte a los ojos cuando salgas… pero no, viene la prisa, el “recato” perdido allá adentro y salgo, me voy sin mirar atrás.

De esta manera te quedas no más como una sombra, te puedo imaginar y darte la cara y la edad que quiera,  también te llenaré con las sensaciones y emociones que quiera… Si te espero afuera, la magia se acabará y las posibilidades son múltiples: tal vez al verte no me gustes, tal vez me gustes y tú ni me mires, tal vez nos gustemos ambos, tal vez vea que eres un homosexual que solo quería estar allí para sentirse más mina… o tal vez eres solo una mujer grande con pies enormes. Para nada de eso estoy preparada.

  1. mas extenso, mas trabajado, pero por lo mismo mas dificil… vas bien!

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